Pastors Desk 12-30-2018

Pope Francis said that as a child, he heard a story of a family with a mother, father, many children and a grandfather. The grandfather, suffering from Parkinson’s illness, would drop food on the dining table, and smear it all over his face when he ate. His son considered this disgusting. Hence, one day he bought a small table and set it off to the side of the dining hall so the grandfather could eat, make a mess and not disturb the rest of the family. One day, the Pope said, the grandfather’s son came home and found one of his own sons playing with a piece of wood. “What are you making?” he asked his son. “A table,” the son replies. “Why?” the father asks. “It’s for you, Dad, when you get old like grandpa, I am going to give you this table.” From that day forward, the grandpa was given a prominent seat at the dining table and all the help he needed in eating by his son and daughter-in-law. “This story has done me such good throughout my life,” said the Pope, who celebrated his 79th birthday on December 17, 2015. “Grandparents are a treasure,” he said. “Often old age isn’t pretty, right? There is sickness and all that, but the wisdom our grandparents have is something we must welcome as an inheritance.” A society or community that does not value, respect and care for its elderly members “doesn’t have a future because it has no memory, it’s lost its memory,” Pope Francis added.

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St. Teresa of Lisieux and St. Teresa of Avila have their own stories about the influence their fathers had on their lives as role models. The Little Flower used to ask an innocent question to her first grader classmates: “Have you ever seen a saint praying?” She would add: “If you haven’t, come to my house in the evening. You will see my dad on his knees in his room with outstretched arms, praying for us, his children, every day.” She states in one of her letters from the convent: “I have never seen or heard or experienced anything displeasing to Jesus in my family.” St. Teresa of Avila was sent against her will, by her father, to a boarding house conducted by nuns, in the final year of her high school studies, as soon as he detected bad books and yellow magazines hidden in her box. They were supplied by her spoiled friend and classmate, Beatrice. St. Teresa later wrote as the Mother Superior: “But for that daring and timely action of my father, I would have ended up in the streets, as a notorious woman.” The feast of the Holy Family challenges Christian fathers to be role models to their children.

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One day, a little girl was sitting and watching her mother do the dishes at the kitchen sink. She suddenly noticed that her mother had several strands of white hair sticking out in contrast on her head. She looked at her mother and inquisitively asked, “Why are some of your hairs white, Mom?” Her mother replied, “Well, every time that you do something wrong and make me unhappy, one of my hair turns white.” The little girl thought for a while, and said, “Momma, how come that grandma’s head is full of white hair?”

Fr. Joseph Antony Sebastian
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El Papa Francisco dijo que cuando era un niño, escuchó la historia de una familia con una madre, padre, muchos niños y un abuelo. El abuelo, sufriendo de la enfermedad de Parkinson, botaba comida en la mesa del comedor y embarraba todo su rostro cuando él comía. Su hijo lo consideraba asqueroso. Por lo tanto, un día compró una pequeña mesa y la puso al lado del comedor para que el abuelo pudiera comer, hacer un desorden y no molestar al resto de la familia. Un día, dijo el Papa, el hijo del abuelo llego a casa y encontró a uno de sus hijos jugando con un pedazo de madera. “¿Qué estás haciendo?” le preguntó a su hijo. “Una mesa”, respondió el hijo. “¿Por qué?” le preguntó el padre. “Es para !, papá, para cuando llegues a viejo como el abuelo, yo voy a darte esta mesa.” Desde ese día en adelante, le dio al abuelo un puesto prominente en la mesa del comedor, y toda la ayuda que necesitaba para comer de su hijo y su nuera. “Esta historia me ha hecho tan bien a lo largo de mi vida,” dijo el Papa, quien celebró su 79 cumpleaños el 17 de Diciembre de 2015. “Los abuelos son un tesoro”, dijo. ¿”A menudo la edad avanzada no es bonita, correcto? Hay enfermedad y todo eso, pero la sabiduría de nuestros abuelos es algo que debemos acoger como herencia.” Una sociedad o comunidad que no valora, respeta y cuida a sus miembros ancianos “no !ene un futuro, porque no !ene memoria, ha perdido su memoria,” agregó el Papa Francisco.

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Santa Teresa de Lisieux y Santa Teresa de Ávila !enen sus propias historias sobre la influencia que sus padres habían tenido en sus vidas como ejemplos. La pequeña flor hacía una inocente pregunta a sus compañeros de grado primarios: “¿has visto a un Santo orando?” Agregaba: “si no, vienes a mi casa por la noche. Usted verá a mi padre de rodillas en su habitación con los brazos extendidos, orando por nosotros, sus hijos, todos los días.” Dice en una de sus cartas del convento: “Nunca he visto, escuchado, o experimentado algo desagradable hacia Jesús en mi familia.” Santa Teresa de Ávila fue enviada por su padre contra su voluntad, a una casa de hogar dirigida por monjas en el úl!mo año de sus estudios de secundaria, tan pronto como detectó libros malos y revistas amarillas ocultados en su caja. Fueron suministrados por su compañera y amiga malcriada, Beatrice. Santa Teresa escribió más adelante como Madre Superiora: “Sino fuera sido por esta acción audaz y oportuna de mi padre, hubiera terminado en las calles, como una mujer notoria”. La fiesta de la Sagrada Familia desatta a los padres cris!anos a ser modelos para sus hijos.

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Un día, una niña estaba sentada mirando a su madre lavar los platos en el fregadero de la cocina. De repente notó que su madre tenía varios mechones de pelo blanco que sobresalían en contraste en su cabeza. Miró a su madre y le preguntó inquisi!vamente, “¿por qué algunos de tus cabellos están blancos, mamá?” Su madre respondió: “bueno, cada vez que haces algo malo y me haces infeliz, uno de mis cabellos se pone blanco.” La niña pensó un poco y dijo: “Mamá, ¿porque está llena de pelo blanco la cabeza de la abuela?”

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