Deacon Dave’s Baptism Series: Part 3

Why not let the child decide?

This has become a common solution in the world today; “ I ’ ll just let my child decide what they want! ” Which means that nothing will happen until the child at least reaches the Age of Reason, when they can legally make rational decisions. This is presumed to be seven years old. While it sounds like a good idea, it is simply the way we are deceived. Many parents lament this decision later on. Often, we are called to minister to a family that has lost a child unexpectedly. When the decision to “ let them decide ” has been made, and no baptism has ever taken place … the result is always the same. The parent(s) always ask one of two questions: “ Can you baptize my child ”, or, “ what happens to my child now, where are they? ” It always amazes me when I ask “ why baptize ” in a baptism preparation class and no one raises their hand. Yet, every parent that has ever lost a child, regardless of the age, seems to know, in that instant, the answer to “ why baptize ” … and then they desire the gift of ever lasting life for their child!!! As noted in the beginning of this series, we have no soul to baptize. Therefore, we must rely on the mercy of God to answer the question “ where are they? ” Every parent knew the gift that baptism gave to a child, when it was too late. It is not too late to give that gift to your child today! It is why the church has always said “ please baptize your child as soon after birth as possible ”. I want to take a moment to publicly thank each and every parent that has brought your child to the waters of baptism, the Water of Life. This is a personal thank you, and a formal thank you in the name of the Church that Jesus founded here on Earth! You have become a light to the world as you bring your child to be baptized. They have joined a new family, a huge family … The Body of Christ … one body, in Heaven and on Earth! Consciously or unconsciously, our goal is to get to Heaven. This life on Earth is a transition time, very short in relation to the time we will spend re – united with the Lord in Heaven. Jesus points the way, first in the words of the Old and New Testament, foretelling of God pouring clean water over each of us to free us from sin and lead us in a new life, promising that we become “ children of God ”. We achieve this gift of grace and mercy through the sacraments, beginning with the Sacrament of Baptism!

 

¿Por qué no dejar que el niño decida?

Esto se ha conver!do en una solución común en el mundo de hoy; “Dejaré que mi hijo/a decida lo que quiere!” Lo que significa es que nada se hará hasta que el niño/a cumpla por lo menos la edad de la razón, cuando él/ella legalmente pueda tomar decisiones racionales. Esto se presume que es a la edad de siete años. Aunque suena como una buena idea, es simplemente la manera que somos engañados. Muchos padres lamentan esta decisión más tarde. A menudo, somos llamados a ir a consolar a una familia que ha perdido a un hijo/a inesperadamente. Cuando se ha tomado la decisión de “dejarlos decidir” y el bau!smo nunca ha ocurrido… el resultado es siempre el mismo. Los padres siempre preguntan una de dos preguntas: “Puede usted bau!zar a mi hijo/a”, o, “¿Qué pasa con mi hijo/a ahora, ¿dónde está?” A mí siempre me sorprende cuando le pregunto “Porqué Bau!zamos” en una clase de preparación del bau!smo y nadie levanta su mano. Sin embar go, todos los padres que han perdido a un niño/a, sin importar la edad, parecen saber, en ese instante, la respuesta a “Porqué Bau!zamos”… y luego desean el don de la vida eterna para sus hijos!!! Como se señaló al principio de esta serie, no tenemos a ninguna alma para bau!zar. Por lo tanto, debemos confiar en la misericordia de Dios para responder a la pre- gunta “¿Dónde está?” Todos los padres saben el don que da el bau!smo a un niño/a, cuando ya es demasiado tarde. ¡No es demasiado tarde para dar este regalo a su hijo/a hoy! Es por eso que la Iglesia siempre ha dicho “por favor, bau!za a tu hijo/a tan pronto después del nacimiento co- mo sea posible”. Quiero tomar un momento para agradecer públicamente a cada padre que ha traído a su hijo/a a las aguas del Bau!smo, el Agua de la Vida. Este es un agradecimiento personal y un “ gracias ” formal en nombre de la Iglesia que Jesús estableció aquí en la !erra! Se han conver!do en una luz para el mundo cuando usted trae a su hijo/a para ser bau!zado/a. Se ha unido una nueva familia, una gran familia… El Cuerpo de Cristo… un solo cuerpo, en el Cielo y en la Tierra! Consciente o inconscientemente, nuestra meta es llegar al Cielo. Esta vida en la !erra es un momento de transición muy corto en relación con el !empo que vamos a pasar reunidos con el Señor en el Cielo. Jesús señala el camino, primero en las palabras del An!guo y Nuevo Testamento, anunciando de derramar agua limpia de Dios sobre cada uno de nosotros para liberarnos del pecado y así guiarnos en una nueva vida, prome!endo que nos conver!mos en “hijos de Dios”. Logramos este regalo de la gracia y misericordia a través de los sacramentos, empezando por el Sacramento del Bau!smo!